Prepárense para un viaje inolvidable sobre rieles, explorando algunas de las rutas de trenes más impresionantes del mundo. Desde los Alpes suizos hasta el desierto australiano, estas aventuras ofrecen paisajes de ensueño y comodidad sin igual.
Suiza: El majestuoso Glacier Express
Imaginen cruzar los Alpes suizos en un tren con ventanas panorámicas, eso es lo que ofrece el Glacier Express. Este tren conecta Zermatt y St. Moritz, llevándolos a través de un recorrido de aproximadamente ocho horas. Durante el trayecto, podrán admirar montañas cubiertas de nieve, lagos de aguas cristalinas y pintorescos pueblos alpinos. Es conocido como el 'expreso más lento del mundo', permitiendo disfrutar cada detalle del paisaje. El viaje abarca unos 291 kilómetros, pasando por 91 túneles y 291 puentes, incluyendo el impresionante viaducto de Landwasser, parte del Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO. Es una experiencia que combina lujo y vistas inigualables, con opciones de primera y segunda clase, e incluso una Excellence Class con servicio de conserjería y comidas gourmet.
Canadá: La belleza salvaje del Rocky Mountaineer
Si buscan una aventura por la naturaleza canadiense, el Rocky Mountaineer es la opción perfecta. Este tren los lleva desde Vancouver hasta Banff, mostrando paisajes que parecen sacados de una postal. Verán glaciares imponentes, bosques vírgenes y la fascinante vida silvestre de Canadá. El viaje dura dos días, con una parada nocturna, y ofrece diferentes niveles de servicio, como SilverLeaf y GoldLeaf, ambos con ventanas amplias para no perderse nada. Es una forma única de conectar con la herencia natural y cultural del oeste de Canadá, atravesando valles fluviales y las majestuosas Montañas Rocosas.
Noruega: La diversidad escandinava de la Bergen Line
La ruta ferroviaria entre Oslo y Bergen en Noruega, conocida como la Bergen Line, es famosa por su increíble variedad de paisajes. En un viaje de aproximadamente siete horas, pasarán de frondosos bosques a montañas nevadas y fiordos espectaculares. Es la línea ferroviaria principal más alta del norte de Europa, cruzando la meseta de Hardangervidda a más de 1,200 metros sobre el nivel del mar. La construcción de esta línea, que tomó alrededor de 15 años y se completó en 1909, fue una hazaña de ingeniería, superando desafíos como montañas rocosas y condiciones climáticas extremas. Incluso pueden combinar este viaje con el famoso Flåm Railway, una de las líneas ferroviarias más empinadas del mundo.
Argentina: El asombroso Tren a las Nubes
En el corazón de los Andes argentinos, el Tren a las Nubes ofrece una experiencia inolvidable. Este servicio turístico parte de San Antonio de los Cobres y llega hasta el Viaducto La Polvorilla, a más de 4,200 metros de altura. Es uno de los ferrocarriles más altos del mundo, y su nombre viene de las nubes que a menudo se ven por debajo de los puentes y alrededor de las laderas. El recorrido actual se enfoca en el tramo entre San Antonio de los Cobres y el viaducto, una obra de ingeniería impresionante. Pueden optar por la excursión completa que incluye el traslado en autobús desde Salta Capital hasta San Antonio de los Cobres, o solo el tramo en tren.
Escocia: La mágica West Highland Line
La West Highland Line en Escocia es una ruta que conecta Glasgow con Mallaig, famosa por sus exuberantes paisajes verdes, lagos misteriosos y el icónico viaducto de Glenfinnan. Este viaducto es especialmente conocido por aparecer en las películas de Harry Potter, lo que lo convierte en un punto de interés para muchos viajeros. Considerada una de las rutas ferroviarias más pintorescas del mundo, atraviesa el Parque Nacional Loch Lomond & The Trossachs, Rannoch Moor y el Great Glen, ofreciendo vistas espectaculares de montañas y páramos. Es un viaje de aproximadamente cinco horas que los sumergirá en la belleza salvaje de las Tierras Altas escocesas.
Australia: El legendario The Ghan
Atravesando el vasto desierto australiano, The Ghan es un tren legendario que conecta Adelaida con Darwin. Este viaje ofrece vistas únicas del Outback, con paradas exclusivas que permiten explorar lugares como el Parque Nacional Uluru-Kata Tjuta. La travesía, que puede durar entre dos y cuatro días dependiendo del paquete, es una forma inigualable de experimentar el corazón de Australia. A bordo, disfrutarán de comidas exquisitas, cabinas elegantes y un servicio atento, con experiencias fuera del tren incluidas para sumergirse en los paisajes remotos.