Descubre Oaxaca, un destino en el suroeste de México que fusiona historia, cultura, gastronomía exquisita y paisajes asombrosos. Prepárate para una experiencia auténtica y llena de vida.

El encanto del Centro Histórico de Oaxaca

El Centro Histórico de Oaxaca es un verdadero tesoro, reconocido como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO desde 1987. Sus calles adoquinadas te invitan a explorar edificios coloniales muy bien conservados, iglesias barrocas impresionantes como la Catedral de Nuestra Señora de la Asunción y el Templo de Santo Domingo de Guzmán. Pasear por el Zócalo, la plaza principal, es una experiencia vibrante, llena de música, artesanos locales y vendedores que le dan un ambiente único.

La ciudad de Oaxaca de Juárez fue fundada en 1529 y se destaca por su planificación urbana colonial española. La arquitectura de sus edificios muestra una notable adaptación a la zona sísmica, lo que demuestra la ingeniosidad de sus constructores. Además de su riqueza arquitectónica, el Centro Histórico ofrece museos interesantes como el Museo Textil de Oaxaca y el Museo de Arte Prehispánico Rufino Tamayo.

Monte Albán: Un viaje al pasado zapoteca

A poca distancia de la ciudad, se encuentra la Zona Arqueológica de Monte Albán, una antigua capital zapoteca y una de las primeras y más importantes ciudades de Mesoamérica. Fundada alrededor del año 500 a.C., esta impresionante ciudad prehispánica se alza sobre una meseta, ofreciendo vistas panorámicas del valle de Oaxaca. Aquí podrán admirar pirámides, tumbas y juegos de pelota que revelan la avanzada civilización zapoteca.

Monte Albán fue habitada sucesivamente por olmecas, zapotecos y mixtecos durante más de 1,500 años. Los terraplenes, diques, canales y pirámides fueron literalmente esculpidos en la montaña, simbolizando una topografía sagrada. Al igual que el Centro Histórico de Oaxaca, Monte Albán fue declarado Patrimonio Cultural de la Humanidad por la UNESCO en 1987.

Sabores y colores en el Mercado Benito Juárez

Para una inmersión completa en la vida local, no pueden perderse el Mercado Benito Juárez, uno de los centros comerciales más antiguos de la ciudad de Oaxaca, inaugurado en 1894. Este mercado es un festín para los sentidos, donde encontrarán desde artesanías y textiles hasta frutas exóticas y especias.

Aquí tendrán la oportunidad de probar delicias gastronómicas oaxaqueñas como los chapulines, las tlayudas y el famoso mole, un platillo tradicional con una compleja mezcla de chiles, especias y chocolate. El mercado es un reflejo vibrante de la rica gastronomía de Oaxaca, reconocida por su variedad, riqueza y complejidad.

Hierve el Agua: Cascadas petrificadas y piscinas naturales

Si son amantes de la naturaleza, Hierve el Agua es una parada obligatoria. Este lugar cuenta con impresionantes cascadas petrificadas, formadas por el escurrimiento de agua rica en minerales durante miles de años. Las vistas desde aquí son espectaculares, con un panorama impresionante de las montañas circundantes.

En Hierve el Agua pueden nadar en piscinas naturales que se forman en la cima de los acantilados. Además de su belleza natural, el sitio es de interés arqueológico por un antiguo sistema de riego y terrazas construido por los zapotecas hace más de 2,500 años.

Pueblos Mágicos: Mitla y Teotitlán del Valle

Oaxaca también es hogar de encantadores Pueblos Mágicos. Mitla es famosa por sus ruinas zapotecas, que exhiben intrincados mosaicos y ofrecen una perspectiva única de la arquitectura prehispánica. Teotitlán del Valle, por otro lado, es reconocido por sus talentosos tejedores de alfombras, quienes emplean técnicas ancestrales y tintes naturales para crear verdaderas obras de arte. Este pueblo conserva vivas sus raíces zapotecas a través del arte, la gastronomía y el idioma.

La Guelaguetza: Una fiesta de color y tradición

Si tienen la oportunidad de visitar Oaxaca en julio, no se pierdan el Festival de la Guelaguetza, una de las celebraciones más importantes y coloridas de la región. Este evento cultural reúne a comunidades de las ocho regiones del estado para presentar danzas tradicionales, música y trajes típicos. La Guelaguetza es una vibrante celebración de la identidad y el patrimonio oaxaqueño, con orígenes que se remontan a la época prehispánica como un ritual a los dioses antiguos.

Para el 2025, la Guelaguetza se celebrará los días 21 y 28 de julio en el Auditorio Guelaguetza. En 2026, las fechas principales serán el 20 y 27 de julio. Durante todo el mes de julio, la ciudad se llena de desfiles, conciertos, ferias de mezcal y festivales gastronómicos.

Playa Zipolite: Un escape bohemio y natural

Para quienes buscan un escape a la playa, Zipolite ofrece un ambiente relajado y bohemio en la costa oaxaqueña. Es conocida por ser una de las pocas playas nudistas legales en México, ideal para desconectar y disfrutar del sol, la arena y el mar en un entorno libre de pretensiones. Aunque es una playa nudista, no es obligatorio estar sin ropa. La Playa del Amor, en Zipolite, es un remanso de paz con oleaje suave a moderado.

Centro Histórico de Oaxaca y Zona Arqueológica de Monte AlbánPatrimonio UNESCO
Reconocida mundialmente por sus siete moles, tlayudas, chapulines y mezcalGastronomía destacada
La Guelaguetza, celebrada en julioFestival principal
Zipolite, la única en MéxicoPlaya nudista legal